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Mostrando las entradas etiquetadas como reflexión

Retomando, esta vez... es personal...

Como dice el meme: "Han pasado 84 años...", y es que cuando creé este blog hace ya... ¿7 años? ¡madre del señor! bueno, ejem, cuándo lo creé no tenía muy claro si podía escribir de manera constante. Este blog era una de esas cosas que había hecho sin pensar realmente en como hacerlo en serio. Ha llovido bastante desde ese entonces y he aprendido a entenderme. Este diletante no es el mismo de antes (salió en verso y sin esfuerzo) y vengo con una serie de habilidades que hombres como yo... bueno, ¡basta de memes! La cosa es que tuve que aprender una cosa o dos sobre mí y sobre el porqué se me dificultaba enfocar mis esfuerzos. Aprendí que batallo constantemente con una atención dispersa magnificada por cada pantalla y cada dispositivo que tengo en mi hogar, así que he tenido que buscarle orden a todo este caos mental. Ha sido un esfuerzo de años y hoy comienzo de nuevo con un entendimiento consciente que de que hacer las cosas que gustan requiere cierto orden y constancia.  Est...

El espacio interno de un diletante

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, un diletante es aquel individuo que ejerce uno o varios oficios como afición sin llegar a ser un profesional en ello. Siempre me he interesado en varios aspectos de la creatividad y el conocimiento humano. Presumo que este comportamiento fue influenciado fuertemente por la televisión, los videojuegos, las películas, los libros y la Internet. Medios que me vendieron la máxima de que el conocimiento es poder y que este poder es importante porque nos permite a los seres humanos hacer cosas interesantes como: construir máquinas, componer música, pintar un cuadro, etc. Dicha premisa pavimentó el camino para que me abocara a averiguar como funcionaban las cosas del mundo. Y así, en mis ratos de esparcimiento, me dediqué a plantearme los "porqué", los "para qué" y los "cómo" de lo que vemos diariamente. Dejé pasar mucho tiempo sin tomarme esta curiosidad en serio. De hecho, pensaba que tener...

De la vida a puertas de los 30

Ya pasó el tiempo en el que te forjaste tu propia manera de ver al mundo. Picaste en cada uno de los lugares en los que pudiste y acumulaste estandartes, etiquetas, moldes, ídolos que respondían a varios contextos en los que te interesaste. Te preocupaste fervientemente en no parecer alguien de izquierdas, ni tampoco de derechas, trataste de tener una visión holística de un todo social, filosófico, existencial y porque no, espiritual. Pero de una manera u otra, termina por llegar ese momento en el que aquello a lo que llamamos tan libremente vida, te pide algo de pragmatismo y socialmente se nos comienza a pedir que produzcamos algo útil, algo que pueda ser mostrado en números de la cuenta de un banco, que denote que valemos para algo. Llega ese momento en el que te debes enfrentar a la sociedad, y en el cuál te son encargadas todas aquellas responsabilidades que siempre evitaste. Se hace necesario competir en una sociedad que rehúsa a cooperar consigo misma y que actúa como una se...